El aperitivo total, servido en lata
Los Mejillones Picofino con escabeche de vermut nacen para darle una vuelta completa a uno de los grandes clásicos del aperitivo. No para modernizarlo sin sentido, sino para repensarlo desde dentro: desde cómo se come a cómo se disfruta y cómo se integra en el ritual del vermut.
Porque si el aperitivo es un momento, esta lata tenía que estar a la altura.
¿Qué son los Mejillones Picofino con escabeche de vermut?
Son mejillones frescos gallegos tamaño XL, seleccionados uno a uno por calibre, elaborados de forma artesanal y bañados en un ligero escabeche convertido en salsa, elaborado con vermut Picofino. En su interior, media rodaja de naranja aporta frescura, aroma y un punto cítrico que termina de redondear el conjunto.
El resultado es un producto distinto a todo lo que conoces: intenso pero equilibrado, tradicional pero sorprendente. Unos mejillones que no se comen con palillo, sino que se disfrutan con cuchara, aprovechando cada matiz de la salsa.
Por qué nacen
La idea surge de una observación muy sencilla —y bastante habitual—:
la mayoría de la gente se come los mejillones… y tira el escabeche.
En muchos casos, por su acidez excesiva, marcada por el vinagre, que hace que la salsa no invite a mojar pan ni a disfrutarla como parte del producto. En Picofino nos hicimos una pregunta lógica:
¿y si el escabeche dejara de ser un líquido de acompañamiento para convertirse en una salsa que también se come?
La respuesta estaba clara: unir el aperitivo por excelencia —la lata de mejillones— con el aperitivo por excelencia de nuestra casa: el vermut Picofino. Y rematarlo con una rodaja de naranja que aportara frescura, aroma y equilibrio.
El objetivo era ambicioso pero muy concreto: crear el aperitivo total en una lata.
Cómo se hacen
El proceso es completamente tradicional y artesanal, sin atajos.
Los mejillones se seleccionan a mano por calibre, se limpian cuidadosamente y se fríen ligeramente en aceite, respetando su textura y sabor. A continuación, se colocan uno a uno con mimo, asegurando una presentación cuidada y homogénea.
Después llega el momento clave: se bañan con el escabeche/salsa elaborado con vermut Picofino, donde el equilibrio entre acidez, dulzor y amargor está pensado para disfrutarse con cuchara. Finalmente, se coronan con una rodaja de naranja deshidratada, que se integra en la salsa y puede comerse en su totalidad.
El producto pasa entonces por autoclave, garantizando una caducidad de hasta 4 años, manteniendo intacta su calidad, sabor y carácter.
Formato, cómo se come y packaging
Se presentan en lata ovalada tradicional, con un contenido de 8 a 10 unidades, lista para abrir y disfrutar. No necesita preparaciones previas ni rituales complicados.
La forma correcta de comerlos es simple —y reveladora—:
con cuchara, disfrutando del mejillón, de la salsa y de los trozos de naranja, que aportan un punto fresco y cítrico que eleva el conjunto. Aquí sí se moja pan. Aquí sí se apura la lata.
El exterior se completa con una caja de diseño elegante, muy Picofino, que cierra un packaging cuidado, ideal tanto para consumo propio como para regalo.
Maridaje y momento de consumo
Maridan perfecto con:
• Vermut Picofino Original
• Vermut Picofino de Naranja
• Picofino Spritz (vermut de naranja + tónica)
• Una cerveza bien fría y equilibrada
Son ideales para el aperitivo, el tardeo, una mesa informal o como apertura de una comida especial. Los primeros mejillones pensados para comerse con cuchara y disfrutarse sin prisas.
Mejillones Picofino con escabeche de vermut
Porque el aperitivo también puede evolucionar.
Y porque cuando todo lo que hay en la lata se disfruta, el producto cambia de nivel.
Descubre los Mejillones Picofino con escabeche de vermut en nuestra tienda online.
Combínalos con nuestros vermuts o intégralos en tus packs Picofino favoritos.
Aperitivo total, versión Picofino.



